He decido quedarme el puente en Pamplona porque sabía que si me iba a mi pueblo no iba hacer nada. Es lo que toca, pero he de reconocer que me da cierta pereza ponerme a estudiar de verdad.
Las intenciones eran buenas, me he colado el flexo, la botella de agua, he ordenado los apuntes y justo en el momento en el que ya estaba decida a darlo todo, pom pom pegan a la puerta. Era Paula mi compañera de piso, ¿ venga Sara vamos a tomar un cañita para celebrar que por fín es viernes? ¡Cómo iba a resistirme! En un minuto he apagado el flexo, me he abrigado bien porque sabía que hacía mucho frío y allí que nos hemos ido, al nuevo bar de Iturrama La Piedra. Muy chulo por cierto. Allí no había nadie con tocados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario